(MY) NINETEEN NINETY / 

MI(L) NOVECIENTOS NOVENTA

I always enjoyed the trip my grandparents gave me in their truck full of fruit. They had all the fragrances from  Chanchamayo ... from Palca ... I always loved the road my mother used to take me to the kinder garden and the school... my dropy lunch box … my uniform was always cleaned. I always enjoyed watching The Smurfs and Bugs bunny ... but I never understood during the commercials all the reward that was given to the people that would provide any information about some wanted people... –bring your ID with you!!!... I heard adults say to each other... but I prefered to bring my cars, a yellow story book and if it was possible... Leono´s sword

 

My smile...for all those people that work writing about the memory of our country...who are the ones that give their lifetime for a plural world

My sadness to realize how little interest there is to know from us ... and know the wound that our country had and still does...

 

I ask you, I ask myself

How could we ignore the disappearance of over 69 thousand compatriots?

1990 dressed my 8 years of news and explosions... matchboxes, candles,... a battleship bark of wax and a little always moving.

In 1990 the animated super heroes take over and every morning they accompanied me to the Pre-K, kinder or school along with the everyday news that we saw and heard on each breakfast on the TV, on each ride in the bus on the  radio, on each image on the newspapers and magazines. The Daffy Duck will rest as María Elena  Moyano will appear, the intergalactic war of Transformers and desepticons will vanish and the genocide of Acomarca be remembered.

1990 and subsequent years were surrounded by dynamite, ANFO and blood. The plastic and metal cars were camouflaged and claimed to be a simple toys but when they reached 8 km per hour caused by my little hand they turned into a fearsome and ruthless bomb cars, the  playmobil turned into injured and maimed people, Playgo fell as devastated cities and I as I said ... “just playing...“

 

Ushunko / Lima 2009

 

 

What brings to my mind nineteen ninety, a reference to a particular time, if we refer to Peru, a decidedly tragic moment in the recent history of our nation, of uncertainty, caos, a time in when it was not posible to see the light at the end of the tunnel. They have spoken of tens of thousands of deads that were everyday cases at the time. What can bring to the artist Rudolph Castro´s mind the same year, as a child, his games, but also  those games loaded with reality, those childhood war games where  the bomb cars were the reflection of his day to day during that time. Castro evokes us throughout his most daily activities in  his childhood, his games, his toys, his Legos, and his school objects, his memories, milestones in our Pucayacu, Palca Police Station, the different events in our Andes, those stories told by human groups, whole families that were forced to emigrate due to the insane violence. One + 69279, 50 kg. ampho, 56 sticks of dynamite refer us to precise images in our memory, memory that many do not want to remember, but when they persist in not to face remembering it they perhaps dare not to learn from past mistakes. Rudolph Castro with this gathered work in his sample (My) Nineteen ninety, he is part of the small group of Contemporary Peruvian artists who have felt the urge to try through the art this time so full of horror in our history, at the  same time, it has been seen from the perspective and the sieve of his childhood memory,  where the legos are monuments of lost battles and his dolls are a figure from those 69279.

 

Armando Williams / September 2009

 

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Siempre disfrute el viaje que me regalaban mis abuelos en su camión cargado de frutas, llevaban todos los aromas que tiene chamchamayo...que tiene Palca….siempre me encantaba la ruta en la q mi madre me llevaba al jardín y al colegio……... mi lonchera de dropy….mi uniforme siempre limpio.

Siempre disfrute ver a papa pitufo y a bugs bunny ….pero nunca entendía en el momento de los comerciales  las recompensas que daban por dar información por algunas personas…….

-¡carga la libreta electoral!!!!.....escuchaba decirse entre  los mayores…..pero a mi me gustaba llevar conmigo  a mis carritos, un cuento amarillo y si era posible …………..la espada de Leono

Sonrisa mía…..por todas las personas que trabajan en escribir la memoria de nuestro país….quienes dan su tiempo de vida para un mundo plural

Tristeza mía  de darme cuenta el poco interés que existe de saber por parte de nosotros….y conocer la herida que tuvo y aun tiene nuestro país…….

Pregunto a ustedes ,,,,me pregunto a mi

¿Como pudimos estar ajenos a la desaparición de más de 69mil compatriotas.?

1990 se vestía a mis 8 años de noticias y estallidos……de cajitas de fosforo,  velas…un ladrido acorazado de cera y un meñique siempre en movimiento.

1990 es el espacio donde los héroes animados se posicionaban y que cada mañana me acompañaban al nido, al jardín o al colegio con las noticias del día a día que se escuchaban y veían en cada desayuno por la televisión, en cada viaje de ómnibus por la radio, en cada imagen por los periódicos y revistas. El  Pato Lucas descansará pues María Elena  Moyano aparecerá, la guerra intergaláctica de los Transformers y desepticons se desvanecerá y el genocidio de Acomarca se recordará.

1990 y sus años posteriores estuvo rodeada de dinamita, anfo y sangre.  Los carros de plástico y de metal se camuflaban y decían ser un simple juguete pero cuando cogían los 8km por hora originados por mi pequeña  mano  se transformaban en un temible y despiadado coche bomba; los playmobil se volvían ciudadanos heridos y mutilados; los playgo caían como ciudades devastadas; y yo  como dije....tan solo jugaba.. “

 

 

Ushunko / Lima 2009

 

 

 

Que trae a mi mente mil novecientos noventa, una referencia a un tiempo determinado, si nos referimos al Perú, a un momento decididamente trágico en la historia reciente de nuestra Nación, de incertidumbre, de caos, un momento en el que no era posible el ver la luz al final del túnel; se han hablado de decenas de miles de muertos que eran casos cotidianos en ese entonces.

 Que puede traer a la mente del artista Rudolph Castro este mismo año, siendo niño, sus juegos, pero además esos juegos cargados de la realidad, en aquellos juegos bélicos infantiles en donde por extensión los cochebomba son reflejo de su día a día más próximo en ese entonces. Castro nos evoca a través de lo más cotidiano para él en su infancia, los juegos, sus muñecos, los legos, y así como sus útiles escolares, sus recuerdos y los hitos en los nuestros, Pucayacu, Comisaría de Palca, los acontecimientos en nuestros Andes, aquellos relatos de grupos humanos, familias enteras que se vieron forzadas a emigrar por la violencia insana.

Uno + 69279, 50 kg. de anfo, 56 cartuchos de dinamita nos refieren a imágenes precisas en nuestra Memoria, a la memoria que muchos no quieren recordar, pero que al persistir en no enfrentar tal vez osen en no aprender de los errores pasados.

Rudolph Castro con estos trabajos reunidos en su muestra Mi(l) Novecientos noventa, forma parte del pequeño grupo de artistas peruanos contemporáneos que han sentido la urgencia de tratar a través del arte este momento tan lleno de horror en nuestra historia, a la vez, visto desde la perspectiva y el tamiz de la memoria de su infancia, en donde los legos son monumentos a perdidas batallas, y sus muñecotes son una cifra más en esos 69279.

 

Armando Williams / Setiembre 2009